14 de mayo de 2008

Una laguna en la Avenida de Miraflores

Es difícil imaginar cuando se pasea por la Avenida de Miraflores que entre las calles Almadén de la Plata y Lamarque de Novoa, cerca de la segunda parada de autobús que hay desde que se entra en la avenida, estuvo hace menos de 100 años uno de los embalses mas antiguos y tradicionales de la ciudad: la Laguna de los Patos o Cascagea.

La laguna seguramente era el último vestigio de uno de los dos cauces abandonados del Guadalquivir que atravesaban Sevilla y que delimitaron su fisonomía en la Edad Antigua junto al río en sí y el Tagarete. Aunque el mas conocido y documentado de estos brazos era el que acometiendo por la Barqueta, discurría por Alameda, Sierpes, Avenida (un cauce bastante cofrade, por cierto) y desembocaba a la altura de la actual García de Vinuesa, hubo otro que se desecó antes y que adentrándose por la zona de Avenida de Miraflores, avanzaba hasta cruzarse con el anterior en la misma Alameda para unirse al río junto al Puente de Triana.

Una vez secas, las cuencas se colmataron de la misma forma que en los años 60 se hizo con el cauce del Tamarguillo o el siglo anterior con el del Tagarete, quedando pese a todo algunos restos en los puntos donde el nivel freático estaba mas alto que formaron lagunas, como la Alameda o la de la Pajería en el caso del primer cauce o nuestra Laguna de los Patos en el segundo.

A pesar del carácter bucólico que pueda tener hoy su nombre, la realidad de la Laguna de los Patos o Cascagea no podía estar mas apartada; bastante lejos de los lugares de paseo de la Sevilla clásica (Patín de las Damas, Alameda Nueva…), la laguna subsistió enclavada entre varias de las huertas en que se dividió la ciudad tras la conquista de San Fernando, como la de la Barzola, la Trinidad o la del Fontanal, con el camino de Miraflores y el de la Fuente del Arzobispo (hoy Carretera de Carmona) como únicas vías de acceso, lo cual no contribuía precisamente a que se potenciara su imagen como lugar de recreo.

Más bien al contrario; en el siglo XVIII era uno de los lugares donde el Cabildo Municipal permitía el vertido de escombros, con lo cual su insalubridad y dejadez aumentaría notablemente.

Es esta una de las pocas noticias que nos han llegado de la Laguna, que apenas es representada en las planimetrías antiguas al encontrarse alejada del recinto amurallado de la ciudad, hasta que en el siglo XIX estalla el desarrollo extramuros de ésta y empieza a aparecer junto a otros elementos de la entonces periferia hispalense.

Pero durante poco tiempo sería representada: cerrada con una valla y prohibido el baño en sus aguas, el creciente desarrollo industrial de la zona en que se encontraba prácticamente emitía el certificado de defunción de Cascagea, que aunque aparece citada en 1900 por Luis Rodríguez Caso en la memoria del proyecto de la nueva Fábrica de Vidrios de la Trinidad como el lindero Este y Norte de la misma, fue definitivamente desecada y colmatada, siendo ocupado su lugar por una fundición de bronce y una fábrica de tapones de corcho, según se refleja en un plano de la ciudad fechado en 1930.

Hoy día, la Laguna de los Patos no es ni siquiera un recuerdo, pese a que tampoco hace tanto de su desaparición; como suele suceder, un mar de hormigón y asfalto oculta el lugar donde, seguramente, aún hoy descansan las aguas de la antigua Cascagea.

13 comentarios:

  1. Muy buena entrada, no tenía ni idea del tema.

    ¿Como hubiera quedado Sevilla si se hubieran integrado esos pantanos en la ciudad?

    ¿Puede eso tener algo que ver cuando hay inundaciones?

    No se, son preguntas que me vienen.

    ResponderEliminar
  2. Du, leyendo esta entrada, la memoria me ha transportado a 1961, año de la gran inundación que sufrió Sevilla. Entonces comenzaba mis estudios en Sevilla, se efectuó un llamamiento a toda la población estudiantil y nos concentramos en la Plaza V. de los Reyes, ante el palacio Arzobispal.Desde alli, en camiones del ejercito saliamos en misiones de rescate unas, otras a repartir mantas y comida.
    Recuerdo nitidamente todas las zonas por donde ahora nos has paseado; La Alameda-Conde de Barajas con más de dos metros de agua, Albor Gordo, La Corza, La Barzola,etc.Para mí fúe una experiencia inolvidable, era como circular por el Amazonas. Recuerdo que la vía del tren, que discurria entre vallas hasta San Bernardo, justo a la altura del puente de la calle Oriente (hoy desaparecido) reventó el muro y dos chicas alemanas murieron arrolladas por el agua cuando en un WW escarabajo se disponían a subir el puente desde La Florida.
    Una vez, más gracias por darle a la mobiola, esto también es memoria histórica.
    Doria

    ResponderEliminar
  3. Cada vez más interesante, esta Sevilla desconocida por capitulos me tiene pillá. Desconocía lo de la Laguna, por mi familia solo se lo de las Huertas y demás. Asi no me extraña que cada vez que haya que hacer obras tipo garajes nos encontremos bien con agua, bien con restos arqueológicos; recuerdo de muy jovencita como encontraron agua en la Puerta Jerez y dejaron "colgao" el metro, aparte de falta de dinero, creo que el estudio del terreno no fue muy bueno. Y ahora hemos pasao hasta debajo del rio!!De nuevo enhorabuena y gracias.

    ResponderEliminar
  4. Doria, me ha traído historias del entorno de Corza y Arbol gordo, con las riadas. Siempre esa parte ha estado llena de lagunas, y cómo comentaba nuestro amigo en la entrada anterior de los arroyos Tamarguillo y Tagarete, que liaban la gorda cada vez que aumentaban cauce.
    Sigue así... son unas pedazo de entradas amigo mío.

    ResponderEliminar
  5. Interesantísima y bien documentada la entrada; me encanta conocer estas maravillosas curiosidades históricas de mi ciudad y especialmente relativas a mi "zona".

    Un saludo.

    Charo Martínez.

    ResponderEliminar
  6. Como bien apuntas, Luz de Gas, una de las principales causas del vaciado de esos lagos eran las inundaciones. AL subir el nivel del Río con las lluvias, sube en general el nivel freático, se desbordaban los arroyos, un caos. Respecto a la integración de los lagos, tenemos un ejemplo de la otra laguna extrarradio de la ciudad, la Buhaira, que hoy es un parque. Seguramente tendríamos una ciudad mas habitable.

    Doria, un placer como siempre que compartas estas vivencias con nosotros. Aunque a menor escala, también viví una inundación a gran escala hace bastantes años, mi primer año de carrera, que se inundó Reina Mercedes allá por el 95 (o 96, no me acuerdo). Se suspendieron las clases, tuvimos que salir por un lugar habilitado... y llevábamos meses de sequía (las últimas restricciones que recuerdo, por cierto). Aunque claro, nada comparable a lo que tu cuentas.

    Gracias a ti Mer. Precisamente ese problema, la existencia de agua y de restos arqueológicos, ha provocado que se esté haciendo el metro con una máquina-topo que devasta todo lo que encuentra a su paso, así que se avanaza haciendo el túnel sin preocuparse por lo que nos encontremos en el camino; una especie de "ojos que no ven..." Desde luego este asunto sería un interesante debate.

    Amigo Herodes, gracias por tus palabras. Todavía quedan por cierto algunos restos del murete de defensa contra esas riadas que bordeaba lo que hoy es la Avenida Manuel del Valle, auqnue están de aquella manera.

    Muchas gracias por pasarte por estos lares, maria_azahar. La verdad es que esta parte de Sevilla tiene bastante mas historia de lo que mucha gente piensa y que apenas es conocida, siempre eclipsada por otros barrios mas tradicionales e históricos, cosa lógica por cierto.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  7. Genial una vez más… Conocía lo de la Alameda pero esta no, y eso que me pilla mucho mas cerca… Lo mejor de todo es que estoy segura de que nos quedan un montón de entradas iguales o aún mejores, por difícil que parezca.
    Kisses

    ResponderEliminar
  8. Me ocurre una cosa muy curiosa con tus entradas.
    Me hago una ruta en mi mente y comienzo a caminar...es fantástico.

    ResponderEliminar
  9. A mí también me pasa como a Glauca, comienzo a hacer un recorrido visual por las zonas que vas nombrando y si hay algo que no conozco me pongo a buscar en el callejero rápidamente.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  10. Una gran entrada amigo. Enhorabuena una vez más. Digno de recopilar y analizar.

    Cuando los vikingos hicieron una incursión por el Guadalquivir, en época musulmana, no es de extrañar que incendiasen el minarete de la calle Córdoba con las flechas. Según dicen, fue desde ese brazo que iba por Sierpes.

    Un abrazo amigo.

    ResponderEliminar
  11. La Sevilla industrial, la Sevilla rural, hay tantas Sevillas. Gracias por la entrada. Y tanta Sevilla bajo tierra...

    Saludos
    Antonio

    ResponderEliminar
  12. HOLA!
    PASE A VISITARTE, TE INVITO A QUE HAGAS LO MISMO!
    SI TE PARECE TE PROPONGO INTERCAMBIAR LINKS PARA QUE NOS VISITE MAS GENTE Y PARA ESTAR EN CONTACTO, SERIA INTEGRAR EN LINK DE CADA UNO EN FAVORITOS... TE GUSTA LA IDEA?
    BESOSSSSS ... GA

    http://blogdeespectaculos.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  13. Como siempre Gata Roma, muchas gracias por tus palabras.

    Glauca, en tu caso me ocurre lo contrario, tu blog es una isla de relajación dentro del stress diario. Una gozada.

    Glauca, como te dije cuando descubrí tu blog, algo parecido me pasa a mi cuando pongo tu música.

    Zapateiro, es curioso pero en mi caso (aunque sea yo el que escriba las entradas), siempre termino el fin de semana paseando por estos sitios. Menos mal que no pienso escribir nada de mas allá de Carmona, que si no...

    Seguramente sea así Aguador, porque aunque el brazo estaba prácticamente seco, se inundaría posiblemente en época de lluvia. Por cierto, vaya tela con los señores vikingos, la que liaron...

    Antonio, el problema no es la Sevilla bajo tierra, el problema es la que no se puede recuperar ya, ni bajo ni sobre; pero bueno, al menos siempre nos quedará la memoria y los libros de historia.

    Me parece bien gaby, aunque nuestras tematicas sean algo diferentes. Aunque a decir verdad, todo el tema Metro de Sevilla puedes meterlo en tu sección de espectáculos internacionales, porque no defrauda, te lo aseguro. Y si ya hablas de la Expo y su legado, puedes hacer hasta una tragicomedia, porque no veas el juego que da...

    Saludos.

    ResponderEliminar

Comentarios: