16 de mayo de 2008

Breve Historia del Tagarete

Ante las muchas dudas y preguntas que ha suscitado el arroyo Tagarete y todo lo relacionado con éste, he realizado esta entrada con el fin de que conozcamos un poco mejor la historia y desventuras de este “hermano menor” del Guadalquivir que aún hoy sigue dando guerra por la zona Norte de Sevilla, aunque con otra cara e incluso otro nombre.

Como indicaba en la anterior entrada, en la Edad Antigua la ciudad estaba prácticamente delimitada por cauces de ríos y arroyos en todos sus flancos: el actual Guadalquivir por la parte occidental, además de dos cauces del mismo que se cruzaban en la Alameda, penetrando uno por la Barqueta y desembocando a la altura de García de Vinuesa mientras que el otro entraba por la collación de las calles Aceituno, Alcántara y plaza del Pelícano para acabar cerca del Puente de Triana. Por si fuera poco, en la parte oriental discurría el arroyo Tagarete, que se encargaba de convertir prácticamente la ciudad en una isla.

Procedente de la comarca de los Alcores, el arroyo Miraflores cambiaba su nombre por Tagarete en las inmediaciones de la capital para establecer su flanco oriental y desembocar junto a lugar donde hoy se asienta la Torre del Oro; algo parecido pasaba con otro arroyo hermano de éste, el Ranillas, que cambiaba su nombre por Tamarguillo para desembocar un poco mas abajo que el Tagarete.

Sevilla por tanto se reducía a los ejes Mateos Gago-Santa Catalina y Puerta de Carmona-El Salvador, ejes que conformarían las dos calles principales de la Híspalis romana, el Cardo y el Decumano, cuyo foro se ha situado tradicionalmente en la Alfalfa (aunque los descubrimientos de los depósitos en la Plaza de la Pescadería han puesto en duda esta hipótesis).

Como anécdotas, el brazo Barqueta – García de Vinuesa tenía un puente de entrada en la ciudad que estaba situado en la mismísima plaza de La Campana y por el que se accedía a la plaza del Duque.

Cuenta la tradición que este cauce fue secado por el rey godo Leovigildo durante el cerco al que sometió a la ciudad para castigar a su hijo Hermenegildo cuando este abrazó el cristianismo y se sublevó.


Fuera por obra y gracia de los godos o simplemente por caprichos de la propia naturaleza, la verdad es que la desaparición de estos dos cauces fluviales en la ciudad hacía que un vasto territorio entre ésta y el río quedase desierto y abandonado, a merced de las crecidas y debilitando todo el flanco occidental en caso de un hipotético ataque, como los que protagonizaron los vikingos en los años 844 y 859, que la arrasaron hasta casi reducirla a cenizas.

Una vez aprendida la lección y ante esta fragilidad defensiva avivada por el miedo al empuje de los cristianos del Norte, los habitantes de Isbilya ampliaron el recinto amurallado y por consiguiente la ciudad hasta los límites que podríamos considerar clásicos y que apenas serían alterados hasta el siglo XIX.

De esta forma, se ocupó todo el flanco occidental hasta la calle Torneo actual, creándose barrios como San Vicente, San Lorenzo, Macarena; aumentándose la zona portuaria de la ciudad hasta la Barqueta, lo cual permitió aumentar el puerto y fabricar unas atarazanas que situaron los abbadíes (familia taifa a la que perteneció Almutamid) por San Vicente; mientras que las dos zonas que quedaban por debajo del nivel del Guadalquivir, la actual Alameda y la Pajería, se convertían en los terrenos insalubres y malditos por excelencia hasta su desecación varios siglos mas tarde.

Sin embargo el flanco oriental de la ciudad apenas sufriría modificaciones, manteniéndose en parte en trazado romano y ampliándose hasta adaptarse prácticamente al Tagarete, que seguiría siendo el límite por esta zona.

Tan sólo se traspasaría esta frontera en los históricos arrabales de San Bernardo, San Roque y La Calzada, que se asentaron en los alrededores del arroyo.

El cauce del Tagarete discurría por la actual calle Arroyo, donde tenía dos alcantarillas o puentes, el del Burón y el de la Trinidad; de allí seguía por la zona de Amador de los Ríos hasta el cruce de la avenida Mata Carriazo con Eduardo Dato, donde coincidiendo con los Caños de Carmona se encontraba la alcantarilla de las Madejas, la mas famosa quizás y de la que nos han llegado fotos. Mas abajo se encontraba la de San Bernardo, a continuación la del Ganado (por la cercanía del Matadero y del Prado de San Sebastián, lugar donde pastaban las reses); después bajaba hasta la Plaza de don Juan de Austria, donde estaba la alcantarilla Nueva, para girar por la calle San Fernando hasta la Puerta de Jerez, donde se encontraba un nuevo puente. Desde allí hasta la Torre del Oro, donde desembocaba, había tres alcantarillas más que hacían posible el tránsito entre el Arenal y el barrio del Rey de Marruecos, actual entorno de San Telmo.

Este discurrir del Tagarete a través de la Sevilla extramuros explica bastantes aspectos de la actual fisonomía de la ciudad, como por ejemplo nombres de calles, la propia existencia de éstas y, curiosamente, que el foso de la antigua Fábrica de Tabacos, hoy Universidad y que tantas veces acogió según cuenta otra leyenda mas moderna el coche de Rinat Dassaev, esté situado tan solo en tres lados de la misma; esto se debe a que el cuarto lado, el que da a la calle San Fernando, era el propio Tagarete, que completaba dicho perímetro hasta que fue entubado a mediados del siglo XIX.


Pero no voy a adelantar acontecimientos; constreñida dentro de un recinto amurallado obsoleto y cuya única función era protegerla de las riadas, la segunda mitad del siglo XIX, con sus revoluciones, sus nuevas ideas y sus nuevas necesidades, hacían poco menos que imprescindible el salto extramuros de la antigua Sevilla, el cual no tardaría en darse. De un plumazo desaparecieron buena parte de las puertas y murallas que la bordeaban y comenzó a expandirse la ciudad por lo que hasta entonces había sido considerado periferia. Solo que claro, había dos obstáculos para esta expansión en forma de cauce: el Guadalquivir y el Tagarete. Para el primero se sustituyó el tradicional y endeble Puente de Barcas por el actual de Isabel II, mientras que el segundo, de menos entidad y tamaño, fue desapareciendo paulatinamente de la ciudad y de los recuerdos de los moradores de la misma; así, a un primer entubamiento por la calle San Fernando efectuado por Arjona en 1849 le suceden algunos mas, hasta que en 1929 con motivo de la Exposición Iberoamericana el cauce es desviado definitivamente para hacerlo coincidir con el de otro arroyo que también campaba por el extrarradio de la ciudad, el Tamarguillo.

Este desvío permitía liberar el suelo ocupado por el cauce del arroyo y surgieron calles como Arroyo y todas las mencionadas anteriormente.

Poco mas de 30 años después, en la década de los 60, se modificarían por última vez los cauces de los arroyos, separándose otra vez el Tagarete del Tamarguillo y dirigiéndose hacia el Norte a través de lo que, curiosamente, hoy conocemos como Canal del Tamarguillo. De esta forma se volvieron a liberar terrenos que fueron colmatados para formar la actual Ronda del Tamarguillo.

Pese a estos cambios de dirección, de desembocadura y hasta de nombre, el antiguo afluente siguió (y sigue) discurriendo por el subsuelo de esas calles, aunque con el agua de otros hitos fluviales, como fuentes y manantiales, que siguen dando vida a las antiguas bóvedas del Tagarete. De esta forma, cuando hace poco se excavó el solar que hace esquina entre Mata Carriazo y Eduardo Dato para realizar un edificio de viviendas, se ha encontrado el cauce entubado; y por ejemplo a la hora de atravesar el río para hacer los túneles del Metro se han tenido que tomar medidas especiales para no dañar la desembocadura.

Además, en el Parque de Miraflores se ha recuperado un pequeño tramo del cauce de este arroyo junto a una de las alcantarillas que lo sorteaban, que ha sido restaurada y cuyas fotografías espero colgar este fin de semana para completar la entrada.

De todas formas, la mayor parte de las aguas del Tagarete discurren por el borde Norte de la ciudad, conformando de nuevo uno de los límites de la misma como ha sido siempre a lo largo de su historia, aunque tenga el nombre cambiado.

La entrada de todas formas la completaré este fin de semana con algunas fotos de lo que aún hoy se puede ver del Tagarete y de lo que en su momento veían nuestros abuelos.


19 comentarios:

  1. Fantástico Du Guesclin, no veas las ganas que me han entrado de ir al Parque Miraflores para ver como se va recuperando el cauce, es una buena idea.
    La de puentes que tendría Sevilla si se hubieran mantenido, sería completamente distinta.
    Lo de los vikingos ya me ha parecido muy fuerte, como aprovecharon una subida para arrasar la ciudad.
    Que de historias, que de pueblos, que de gentes, bebieron de tus aguas Sevilla.
    Saludos Du Guesclin

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  2. Desde luego, te estás convirtiendo en mi blog de cabecera en lo que a historia de Sevilla se refiere.
    Un fuerte abrazo.

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  3. De nuevo mi memoria se ha puesto en marcha.
    Año 61; La Operación Clavel de Boby Deglané, locutor de la época que desde Radio Madrid de la Sociedad Española de Radiodifusión acuñó aquella frase, cuando le llamaba una oyente; ¿señora o señorita?, preguntaba Boby, a lo que ella respondía; señorita. ¡Pués será porque quiere!, con esa preciosa voz....,.
    Boby logró una millonada de la época y una ingente ayuda de víveres y enseres, organizandose una grandiosa caravana desde Madrid a Sevilla.
    Boby Deglané acompañado de Sara Montiel y todo el artisteo de la época abrían la caravana compuesta por coches Cadillac de matrícula PMM(Parque Móvil Ministerios), seguidos de más de un centenar de camiones Pegaso de color gris con la mátricula CAT (Comisaría de Abastecimientos y Transportes).
    Fuimos convocados todos los sevillanos y pueblos de los alrrededores a recibirles. Entonces Sevilla terminaba, en dirección a Córoba, casi a la altura de la Telefónica de la calle Oriente, frente a la actual clínica Sta.Isabel,no existía el Polígono San Pablo aunque sí el actual acceso de Kansas City. Fué en esta avenida, a la altura del Pabellón San Pablo, se instaló una pancarta de lado a lado de la carretera que decía: ¡¡ATENCIÓN CARAVANA!!, ¡¡ESTE ES EL TAMARGUILLO, CHIQUITO PERO MATÓN !!
    Fué en ese punto cuando la avioneta en la que viajaba el fotógrafo de prensa Antonio D. Olano, al pretender el piloto aproximarse a la pancarta en una maniobra suicida para tomar fotos de la pancarta y la multitud que la rodeaba, la avioneta capotó precipitandose sobre la multitud.
    Recuerdo que yo me encontraba con mis hermanos esperando a la comitíva en los jardines de Murillo, frente al ahora derribado Equipo Quirurgico.
    La gente pasó de un clima de alegría y euforia espectacular a una de las tardes más tristes de la Sevilla de los ultimos tiempos. Las ambulancias eran insuficientes, vimos transportar heridos hasta en camiones de la basura.
    Una cosa Du, que no he entendido nunca: ¿Por qué siguió Sevilla empeñada en irse extendiendo más hacia la Pañoleta, el rio, que hacia el este, Los Alcores?
    Doria

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    1. En el accidente de la avioneta, perdió las piernas Pepita, que fue compensada con un kiosko de chucherías en el barrio de Madre de Dios, junto a la calle Cruz del Sur, frente a los campos de fútbol de albero que había en lo que hoy es la Ronda del Tamarguillo, y que en los años de mi niñez conocíamos como "el canal". La de chudherías que habremos comprado los niños del barrio en "el puesto de Pepita"...

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  4. Doria me has recordado mi película favorita Plácido una obra de arte universal.
    Muy bueno

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  5. Una magnífica entrada sobre la historia del Tagarete y la propia Historia de Sevilla, como bien nos tienes acostumbrados.

    Sólo tengo una duda amigo Du Guesclin, si "a un primer entubamiento por la calle San Fernando efectuado por Arjona en 1849 le suceden algunos mas, hasta que en 1929 con motivo de la Exposición Iberoamericana el cauce es desviado definitivamente para hacerlo coincidir con el de otro arroyo que también campaba por el extrarradio de la ciudad, el Tamarguillo", esto quiere decir que el Tagarete estaba encerrado, por decirlo de alguna manera.

    Mi duda viene dada por lo siguiente: el traslado de la Real Fábrica de Tabacos se produce alrededor de 1950, pero antes se utilizaba la actual Universidad, como bien has señalado, sin embargo, los bajos de ésta están huecos, ya que era el lugar donde se almacenaba el tabaco y se mantenía fresco y humedo para que no se secara. El método utilizado para la humedad del ambiente era el propio Tagarete, que por un sistema de filtraciones y desvíos, se hacía llegar a dichos almacenes. Si se entuba antes del traslado, como has señalado... ¿cómo se solucionó la humedad del tabaco?

    Eso sí... el foso de la Antigua Fábrica de Tabacos sirvió como garaje de Rinat Dassaev en más de una ocasión.

    Un fuerte abrazo amigo y gracias por enseñarme una cosa más.

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  6. Desde luego, entre tu entrada, y los comentarios, sale una de aquí con un enriquecimiento cultural bárbaro.Conozco lo que hablas del parque Miraflores,la alcantarilla, el puente restaurado, cerca de los huertos escolares.Pero esta historia de la zona fuera de las murallas no la habia leido mucho.Felicidades

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  7. Luz de Gas, hay algunas imágenes de la Puerta de Jerez con la alcantarilla del Tagarete y la imagen era bastante bonita.

    Herodes, todo un honor y muchas gracias, como siempre.

    Amigo Doria, como siempre muchísimas gracias por tu aportación, como siempre fantástica. Tuvo que ser tremenda y dantesca la situación que narras... Respecto al tema del crecimiento, tampoco ha crecido la ciudad tanto en dirección oeste, mas bien creo que al contrario; si te fijas, en el margen izquierdo del río slvo Triana solo estaba hasta principios del XX los monasterios de la Cartuja y de Los Remedios, y de éstos sólo se desarrolló la zona de este último a mediados de siglo. En la otra parte, por el contrario, era más fácil sortear los arroyos y desde la Edad Media el número de arrabales fue mas numeroso: San Bernardo, La Calzada, Macarena, San Agustín. Y con la desaparición de Tagarete y Tamarguillo dicha expansión aumentó considerablemente; por ello, creo que la ciudad se expandió hacia donde lo tenía más fácil, esto es, los terrenos orientales.

    Gracias como siempre, Aguador; el tema de la humedad del tabaco exactamente no se como se solucionaría, pero supongo que sería mediante los restos del cauce del arroyo que aún circulan y circulaban por las antiguas bóvedas del arroyo. Me explico, a pesar que se desviara el Tagarete primero hacia el Tamarguillo y luego hasta el actual canal, este arroyo tenía diferentes afluentes y husillos que se unían a su cauce a lo largo de la ciudad, aguas que procedían de manantiales y fuentes que como digo se unían al arroyo en el tramo final y que tras el desvío siguieron discurriendo por las antiguas bóvedas. Estas aguas han provocado que en la actualidad se retrasen las obras del Metro (como tantas cosas...) en su desembocadura y también como apunto que se haya tenido que modificar el edificio de viviendas que se está edificando en San Bernardo a la altura del Puente; aunque en menor medida, el agua por tanto ha seguido fluyendo por mor de estos husillos y aguas de fuentes cercanas, como por ejemplo la procedente de la laguna de la Buhaira y similares; el tema de los husillos es bastante curioso, de hecho hay uno, el Husillo Real, que nace en la calle Lumbreras y desemboca nada mas y nada menos que en el Copero... Otro ejemplo de esta canalización de aguas, aunque desviadas hacia el actual canal del Tamarguillo son las procedentes de los lagos del parque Miraflores, que el otro día por cierto tenían colapsada la S-30 y que parece que se pretende aumentar su cauce a lo largo de la nueva extensión del Parque, o al menos eso apuntan las obras. Me apunto hacer en un futuro una nueva entrada sobre los husillos y antiguos afluentes (en el Plano de Olavide se contabilizan hasta 5 husillos en la zona de Torneo) y el mismo Tagarete a la altura del Prado se dividía en dos brazos.

    Pues sí Mer, la verdad es que sin vuestras aportaciones la página se quedaría incompleta.

    Saludos.

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  8. Escuchando el Adaggieto de la 5 de Mahler he conseguido navegar por el cauce del Tagarete.

    Todo un placer y un gran descubrimiento lo que me enseña tu texto.

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  9. Muy enriquecedores tus últimos textos miarma, de categoría, aprendo algo nuevo cada vez que me asomo por aquí, y eso mancanca.

    ¡Un saludasso amigo!

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  10. Gran entrada amigo Du Guesclin... conocia un poco de la historia de este rio, pero no tanta... asi que gracias a ti ya he aprendido algo mas...

    Un abrazo.

    PD: a partir de ahora no dejare muchos comentarios en los blog, ya que tengo que estudiar para los examenes, me limitare a publicar galerias y algua vez que otra dejare un comentario...

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  11. No sé como lo hago; leí esto el viernes y al final soy la última en comentar…
    Me ha encantado. Cuando paso por la Plaza del Pan, si no miro las farolas, me recuerda a Venecia, no sé si será el suelo, el ambiente… Pero ahora con tu entrada veo que veneziana era Sevilla…
    Todavía me acuerdo cuando estaban acabando el polideportivo de Pino Montano, y tras unas lluvias muy fuertes, el agua se quedó en el antiguo cauce, que pasaba por los campos de fútbol y la parte de atrás del edificio. Era gracioso ver ese medio arrollo con las porterías…
    Kisses

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  12. Eso gata es que parece que era Venecia o Amsterdam, pero no se yo me la imagino más exótica, como de película.

    Buscaré la foto Du Guesclin

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  13. Gracias por resolver mi duda amigo Du Guesclin. Esos hilillos de agua y afluentes son los que hacen que el nivel freático de Sevilla sea tan alto ¿np?

    Un abrazo.

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  14. Glauca, Mahler y Tagarete... cuando menos una mezcla curiosa, por no decir exótica.

    Amigo Moe, bienvenido después del Rocío. Me alegro que te haya gustado la entrada.

    Bienvenido también Iván. Suerte en los exámenes, yo también estaré esta semana bastante liado por cierto (mucho trabajo...), así que ya somos dos.

    Gata, la verdad es que sobre el papel la compración Venecia-Sevilla es un poco "atrevida". El Tagarete apenas tenía caudal los meses de verano y precisamente sus olores no es que fueran una maravilla, al revés, a él desaguaban numerosos husillos y fábricas, con lo que era algo nauseabundo. Aunque de todas formas, me han dicho que Venecia tampoco es que huela a azahar, pero seguro que algo mejor.

    Luz de Gas, si quieres te la paso por correo, vamos, tengo una foto y un grabado de la Puerta Jerez, quizás el tramo mas bucólico.

    Amigo Aguador, ahora mismo estoy haciendo precisamente una casa en la Ronda del Tamarguillo, cerca de la zona de Madre de Diós y el tema del nivel freático da miedo, es excavar un poco y empezar a manar agua. Además hay que tener en cuenta una cosa, hace algunos miles de años lo que hoy es Sevilla era el Lago Ligustino, vamos, que estábamos por debajo del nivel del mar.

    Saludos

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  15. Lo de que era algo cutre me lo imaginaba… Si te remontas al més de Febrero en mi blog verás mi opinión sobre Venecia y como lo del olor es un mito…
    Kisses

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  16. Perfecto Gata; claro, por aquellos tiempos creo que ni tenía yo abierto este blog. Me daré un paseo por Febrero y por Venecia, que con la "calorcita" que va a hacer mañana seguro que me va a venir bastante bien.

    Saludos.

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  17. Soberbia entrada. De las mejores que he leído en un blog.

    Espero con ansia que hagas las fotografías en el Parque de Miraflores.

    Saludos.

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    1. Es la primera vez que efectuo un comentario, haber si tengo suerte.
      Por la zona de la actual c/ Resolana, en unas obras se encontrarón restos de una antigua entrada a un subterraneo, que en parte estaban obstruidos, ¿me podria ampliar datos de donde estaban o algo mas?
      Gracias.

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