Ser mimo en Sevilla es, posiblemente, una de las profesiones más duras que existen.
23 de marzo de 2014
La tragedia de ser Mimo en Sevilla
Ser mimo en Sevilla es, posiblemente, una de las profesiones más duras que existen.
2 de marzo de 2014
Un Beso para la Ciudad Dormida
4 de septiembre de 2012
Un paseo por el Barrio de San Bartolomé
El barrio de San Bartolomé es poesía escrita en un dédalo de estrechas callejuelas imposibles separadas en su justa y necesaria medida, la suficiente para que puedan florecer los geranios que cuelgan de los balcones.
![]() |
| Calle Virgen de la Alegría |
17 de julio de 2012
En el patio mudéjar del Convento de Santa Isabel
En el patio mudéjar del Convento de Santa Isabel el tiempo parece haberse detenido.
21 de agosto de 2011
Una Torre del Oro en el tejado
La filosofía no es mala; si no tienes dinero para comprarte un piso en el Paseo de Colón, fabrícatelo en tu casa. "Do it yourself", que decía el anuncio. Y yo me tengo que creer que Chauvin nació en Francia... seguro….
13 de junio de 2011
Ciudad de Pájaros
Sevilla es ciudad de pájaros.
Quizás se deba a que el sevillano, desde niño, es apresado por el deseo irrefrenable de subir las escaleras y rampas de la Giralda hasta el punto más alto al que pueda, y le dejen, para perder su mirada en el horizonte buscando su casa entre calles y edificios en miniatura; para ver su ciudad con los mismos ojos que lo lleva haciendo Santa Juana desde hace siglos, los mismos ojos con los que seguramente la vieron antes sus padres y abuelos.
Es ciudad de pájaros, de jilgueros que se ocultan en retablos de ánimas y tradiciones casaderas a los pies de San Pedro; de águilas pétreas que vigilan la calle a la que dan nombre y el pórtico de un palacete olvidado; de cigüeñas que anidan en la espadaña de Montesión; de golondrinas cuya silueta esbozada en el horizonte inspira poemas, leyendas y amoríos.
De pájaros que al caer la tarde, cuando los comercios del Centro cierran sus puertas y los autobuses dan comienzo a la diástole humana hacia barriadas y pueblos, se reúnen en los árboles del palacio del Marqués de la Motilla o alrededor del ciprés del antiguo Convento de la Paz para despedir con su algarabía los últimos rayos de sol.
Es ciudad de pájaros y pajaritos, como los que se vendían en la Alfalfa hasta que la Piel Sensible y una sensibilidad contradictoria los relegó a las páginas de animales del Cambalache.
De pajaritos que tienen calle, barrio y acordeón en los tablaos de velás y cruces de Mayo; pajaritos que en Triana llenan los veladores de Casa Ruperto, en el barrio de Santa Cruz azulejos de casas escondidas y en la capillita de San José el balcón que vigila sus cuatro esquinas.
Y es que no hay duda ni puede haberla: Sevilla es ciudad de pájaros y por eso, quizás por eso, no es de extrañar que de vez en cuando nos topemos en sus calles con algún que otro pajarraco.
30 de abril de 2011
Estampas de Abril
De nuevo el habitual repaso a algunas de las imágenes y comentarios de la página que tiene el blog en Facebook, en este caso reflejando este loco e impredecible mes de Abril que hoy termina.
Arte obsceno
No es que haya salido muy bien parada Triana en el repartimiento de estatuas, y el Monumento al Alfarero es seguramente el mejor ejemplo de ello.
En palabras de Rocío la Zapat, “la tomadura de pelo más grande que se le ha hecho en la historia a un gremio”, gremio que según uno de sus integrantes, el amigo Manolo Ruiz, no se siente para nada representado en este monumento más cercano al remolque publicitario para Jacinto Gutiérrez.
El Castillo de la Tía Tomasa
Abandonada a su suerte durante siglos (ahora tampoco está muy cuidada que digamos), fue refugio de indigentes como la Tía Tomasa, una anciana que la habitaba a finales del XIX y que según la leyenda raptaba a los niños del vecindario para encerrarlos tras sus muros de tapial.
Una Reja hacia el cielo
O, en palabras de Rafa Borondo, una escalera hacia las casas de los vecinos. Cuando menos, una imagen curiosa.
Via Crucis del Centro Itálica: el Cristo de los Desamparados transita por la calle Laraña.
Al fondo la Facultad de Bellas Artes, la iglesia de la Anunciación, Metropol Parasol, la torre de la iglesia de San Pedro y los edificios de la calle Imagen.
Barroco, racionalismo, eclecticismo, monteseirismo según Aracnidus Rojiblancus... Varios estilos, varios momentos: ¿varias Sevillas?
Ventanales de la antigua Comisaría de la Gavidia
Otra cara de Sevilla, en este caso triste: la del abandono, la dejadez y la vergüenza reflejadas en el estado de conservación de la antigua Comisaría de la Gavidia.
Cruce de Miradas
Nada hacía presagiar el Viernes de Dolores que el reflejo del Cristo de la Corona en las antiguas Tiendas Peyré sería una de las pocas miradas cofrades que nos dejaría la Semana Santa.
Espera…
El Cristo de la Sed avanza por Eduardo Dato. Al fondo la Giralda espera en un Miércoles Santo que, afortunadamente, escapó a la dichosa lluvia.
Balcón Cofrade
Si la Semana Santa no sale a la calle, al menoslo haga al balcón.
Imagen kitsch para Ramsés Torres, banalización de la fiesta según Manolo Ruiz o lamentable en palabras de Mariquilla del Pilar, este maniquí de Almacenes Pérez que nos comenta María José Muñoz ha levantado pasiones… negativas.
Plaza de San Marcos
Hubo que esperar al cuarto día para comprobar que había Resucitado de entre las lluvias…
Y la Feria en el horizonte….
Al final de Abril, como al final de la calle Asunción, la Portada de este año nos vuelve a recordar que la vida sigue sin concedernos tregua alguna.
Tempus Fugit.
27 de marzo de 2011
En torno al entorno de la Encarnación
A pesar de todo lo que se está diciendo y escribiendo estos últimos días sobre Metropol Parasol, mantengo mi opinión de que el proyecto de Jurgen Meyer no altera en ningún momento el entorno en que se ubica, la Plaza de la Encarnación, porque ese entorno no existe o, mas exactamente, es un desastre total y absoluto desde un punto de vista urbanístico, estético y si me apuran incluso ético.
Si Metropol se hubiera colocado en la Plaza de Doña Elvira o en la Plaza de San Francisco el que escribe sería el primero en encadenarse a una farola, pero la Encarnación… salvo que el interés de esa plaza esté en considerarla como un catálogo de fachadas; solo hay que echar un vistazo a las imágenes que he colocado bajo estas líneas, que perfectamente podrían estar tomadas en calles y zonas de Sevilla distintas. Así pues... ¿qué estilo hay que respetar en la Encarnación?
Para servidor destrozar un entorno es lo que se ha hecho en el cruce de Fabiola con Ximenez de Enciso, donde todo aquel que desde la Puerta de la Carne decide adentrarse hacia el barrio de Santa Cruz es recibido por un edificio que se ha terminado de una forma, cuando menos, desafortunada.
Pero vayamos paso a paso, no para deleitarnos porque la cosa me parece indignante, sino para conocer la evolución de este disparate.
En primer lugar tenemos una esquina que denominaremos “antigua”, donde destaca un caserón fechado en 1880 según reza en su reja de entrada, una de esas entradas que suelen hacer las delicias de los turistas deseosos de fotografiar el estereotipado patio andaluz, con sus geranios, su fuente y su zocalito de azulejos.
Cierra dicha esquina un edificio de viviendas levantado sobre unos socorridos soportales que no desentonan con la estética del resto del barrio, a pesar de haber sido construido a mediados de los años 80.
La esquina opuesta, para ser original, la denominaré “moderna”. De mayor anchura, se organiza alrededor de un intento de plazoletilla que ocupaba hace algunas décadas una edificación derribada para ganar espacio a la calle y de paso facilitar el giro y salida de los coches que desde Mateos Gago buscan la Puerta de la Carne o lo que es lo mismo, salir del Centro.
Adoquines y naranjos pretenden hacer algo discretos los horribles contenedores de recogida neumática de basura que “adornan” la plazuela, bastante diferentes por cierto de los que se encuentran a escasos metros en Santa María la Blanca. El intento, como podemos observar, es en vano.
Cierran esa esquina dos edificios recientemente rehabilitados, uno de ellos totalmente acabado en el que se han remarcado los arcos de la medianera como si fuera un guiño a los soportales de enfrente mientras el otro aún se encontraba en obras cuando tomé estas imágenes, hará cuestión de dos años.
Hasta aquí todo correcto, ya que a pesar de las reducidas dimensiones del lugar podemos afirmar que tenemos un entorno: tres edificios construidos en diferentes épocas, incluso con diferentes estilos, pero que guardan una clara relación entre ellos y, de paso, con el resto del barrio.
Todo hace indicar que el edificio en rehabilitación debería cerrar la plaza respetando ese estilo, ese entorno, esa calle y ese barrio. Respetándose a sí mismo, si nos ponemos. Es lo lógico, lo normal, incluso lo fácil…. pero no.
Hete aquí que un buen día, una luminosa mañana de las que cantaba Triana, aparece la fachada recubierta de una magnifica y oxidada plancha de acero corten al mas puro estilo Posada del Lucero.
Una magnífica y oxidada plancha de acero corten que no tiene nada que ver con el barrio de Santa Cruz, ni con Mateos Gago, ni con los soportales de la calle Fabiola, ni con el patio del caserón en el que se hacen fotos los guiris ni, si me apuran, con la misma ciudad de Sevilla.
Una magnífica y oxidada plancha de acero corten que perfectamente podría estar en Rochelambert que en Albacete que en el jardín de la casa que David Bisbal (por poner un hortera universalmente reconocido) tiene en Miami.
Pues bien, eso para mi es romper un entorno; eso es no respetar un estilo claro y definido, destrozar un contexto urbano, un espacio definido: colocar algo que simplemente sobra.
Por eso cuando veo que en la Encarnación hay un edificio regionalista que hace esquina con el ensanche de Regina; una fachada de azulejitos y mosaicos “adornando” ese mismo lugar; una castiza casita blanca con tejado cerca de Alcázares; una medianera barroca en la Anunciación; pérgolas y soportales modernistas junto a la calle Imagen o el adefesio racionalista en la esquina de Puente y Pellón, pienso que Metropol no puede romper ningún entorno porque nos hemos encargado de hacerlo los sevillanos durante décadas.
Si acaso lo crea…
23 de marzo de 2011
Metropol Parasol sin andamios
A lo largo de esta semana se ha retirado la totalidad del andamiaje de Metropol Parasol, las populares Setas de la Encarnación. Por lo que se ve aún quedan obras, y bastantes, pero el resultado final que tendrá la Plaza una vez concluida no va a dejar indiferente a nadie: impresionante para los unos, obsceno para los otros. Nada nuevo, estamos en Sevilla.Personalmente lo que voy viendo me está agradando y mucho. Lejos queda aquella maqueta del MOMA de la que pusimos imágenes en su momento y más lejos aún el inmenso solar que a principios de los años 70 dejaba el derribo del viejo Mercado de Abastos.
Ya llegará el momento de hacer balances y números, de darle sentido en la compleja idiosincracia de la ciudad y, por supuesto, de ver si realmente tanto dinero y esfuerzo han servido para algo. Ya llegará y ya entraremos al trapo, pero ahora es el momento de disfrutar con las espectaculares imágenes que nos brinda Metropol.
Al menos es mi postura: no en vano, después de muchos años hojeando las obras de Steven Holl o Peter Eisenman en la Biblioteca de Arquitectura, agrada bastante ver como un edificio que posiblemente acaparará en futuras fechas las portadas de El Croquis, AV y otras revistas especializadas en arquitectura contemporánea ha sido construido en Sevilla. A pesar de todo.
14 de marzo de 2011
Estampas de Marzo

Dragón bajo un balcón de la calle Águilas, aunque uno no sabe si por su cara está amenazando a los transeúntes o el pobre se queja del peso que le ha tocado soportar.
Estación de Santa Justa a primera hora de la mañana.
La lluvia en Sevilla es una maravilla…. siempre en pequeñas dosis aunque, como dice Rocío, la mesura no es el fuerte de esta ciudad.
Regionalismo y Climatización… cuando el calor no respeta ni a Aníbal González.
Santa Clara y Lumbreras: una esquina del siglo XVIII.
Antigua casa propiedad de las monjas clarisas que fue restaurada hace algunos años, recuperándose afortunadamente muchos de los elementos originales que componían la fachada.
Como dice el amigo Enrique Henares, un encantador rincón en el que merece la pena perderse "en una atardecida de vencejos como las de estos días".
19 de enero de 2011
Estructuras Sostenibles
Dicen que la investigación y el desarrollo (I+D) son imprescindibles para salir de esta crisis que se eterniza.
Dicen que para ser competitivos hay que arriesgar con nuevas tecnologías y sistemas alternativos a los de toda la vida que aceleren el ansiado cambio de modelo productivo.
Dicen que el ámbito de la construcción necesita renovarse y romper los clichés tradicionales para que empiece la regeneración del sector.
Dicen que en esta nueva etapa que está tardando tanto en abrirse (demasiado), ecología y sostenibilidad jugarán un papel fundamental.
Dicen que el reciclaje puede fomentar a la creación de empleo y evitar que en plazo medio-largo se agoten los recursos.
Todo ello lo han llevado a rajatabla los dueños de esta nave, valientes pioneros que haciendo frente a Newton y sus leyes de la Gravedad no han dudado en revolucionar el mundo de la física con un sistema estructural novedoso, barato, limpio y 100% sostenible (porque el techo, no es broma, se sostiene).
Ahora sí, estamos en el camino: la Tercera Modernización, al fin, ha llegado. Solo falta que no se caiga.










































