25 de noviembre de 2012

Los Conventos desaparecidos de la calle Sierpes

Hoy miles de personas recorren la calle Sierpes sin imaginar que, hace dos siglos, en apenas 200 metros se levantaban tres conventos.

Uno de ellos albergó la primera biblioteca pública de Sevilla, otro estuvo relacionado con la famosa Cruz de la Cerrajería y del tercero todavía podrían quedar restos escondidos entre los comercios de la calle.

Los tres desaparecieron durante el convulso siglo XIX.

Esta es la historia de los tres conventos que Sevilla perdió en la calle Sierpes.

Plano de Olavide, 1771.
Se aprecian los tres conventos
en la trama urbana de la calle Sierpes

Tres conventos en los que podemos establecer varios paralelismos, ya que se fundan prácticamente al mismo tiempo, a finales del siglo XVI y principios del XVII, la época de mayor prosperidad económica y cultural de la historia de Sevilla.

Ésto propiciaba que hubiera gente con dinero y recursos suficientes como para ser benefactores de estos centros religiosos, además de una cantidad importante de pobres y mendigos como dar sentido a su existencia. 
Como si estuvieran marcados por el mismo sino, los tres conventos desaparecerán en el segundo tercio del siglo XIX por los mismos motivos; la falta de vocación y esa secuencia fatídica que comienza con la invasión napoleónica, madura la Desamortización de Mendizábal y remata la revolución de 1868, la Gloriosa. 

La calle Sierpes en 1880, poco tiempo después
de la desaparición de los 3 conventos

18 de noviembre de 2012

El Tapón de Chapina y los barcos hundidos del Guadalquivir

“Remedios”, “Draco”, “Gelves”, “Destello” y “Chanales”, sin olvidar a la draga “Paulina”. Son los nombres de algunos de los barcos que durante décadas permanecieron hundidos en el famoso Tapón de Chapina. 
Cargados primero de material de vertido y enterrados más tarde en lodo y fango, estas embarcaciones desviaron el milenario cauce del Guadalquivir para evitar que Sevilla se inundara, ofreciendo una imagen que hoy en día aún sorprende. 
Un Tapón que, por cierto, la ciudad nunca terminó de ver con buenos ojos ya que le robaba casi la mitad de sus márgenes fluviales, ocultos para colmo tras el murito de la calle Torneo y las vías del tren, por lo que no es de extrañar que una de las obras prioritarias ejecutadas cara a la Expo92 fuera precisamente el “destaponamiento”. 

El Tapón de Chapina durante las obras de la Expo 92

11 de noviembre de 2012

Historias de un alminar

La torre de la calle Córdoba suele pasar normalmente desapercibida. 
Entre expositores de zapatos, nubes de incienso y mareas humanas que van y vienen a todas horas, en esta torre se dan la mano leyendas y tradiciones que se remontan a más de mil años, cuando Sevilla llevaba sólo unas décadas en poder de los musulmanes. 
Y es que en su base están escondidos los restos del alminar de la primera Mezquita Mayor, la de Ibn Adabbas, un lugar donde cruzaron sus caminos un Santo, hirdas de vikingos, un Papa y un rey enamorado de la poesía, entre otros. 
No en vano hablamos de un alminar cuya historia, como veremos, no es sino un reflejo de la historia de la propia Isbilya. 


4 de noviembre de 2012

François Bossuet, el pintor que se inventó Sevilla

En Sevilla no resulta difícil encontrar a las musas. 
Pintores, escultores, poetas, novelistas, compositores, cantantes, arquitectos… desde la más remota antigüedad la ciudad siempre ha fascinado a los artistas, locales y foráneos, que han encontrado en ella fuente de inspiración para su obra. 
De todos ellos, posiblemente uno de los casos mas peculiares haya sido el del belga François-Antoine Bossuet, un pintor romántico que reinterpretaba los paisajes a su antojo, creando escenas realmente curiosas que en ocasiones nada tenían que ver con la realidad. 

Vista de Córdoba - François Bossuet

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